miércoles, marzo 04, 2009
Hablemos de saludar al nene
Cabe preguntarse: ¿Por qué cuándo un niño pasea con su progenitor y se encuentra con otro niño contemporáneo (pero desconocido) se le obliga a la voz de "saludá al nene" a entablar una relación? ¿Acaso cuando nosotros paseamos con nuestros mayores les decimos: "saludá al viejo" cuando nos cruzamos con sus contemporáneos? Pues no. ¿Qué les hace creer que el niño quiere relacionarse con su par? Hay una obligación a socializar que, a mi entender, es incorrecta. El niño debe escoger a quien saluda, es libre de hacerlo, libre como el sol cuando amanece. ¿Por qué? La imposición puede provocar una repulsión futura, haciendo que el individuo se aisle por completo, se haga flogger y silbe las melodías de Menudo en su cuarto. Por el contrario, también puede provocar una socialización desmedida, haciendo de él un payaso mediático (tomar a Horacio Pagani como ejemplo). Por eso es que, en mi rol de Concientizador Social con un creMáster en Cháchara y licenciaturra en Incivilización, les aconsejo a los papis que no rompan la armonía en conjunto y dejen que sus hijos saluden a quien se les de la gana.
martes, febrero 10, 2009
Hablemos de los tatuajes
He visto que la onda taturil se ha expandido con mucha fuerza e incluso se está pegando la tan temida vuelta de reloj (los jóvenes que pensaban que la juventud les duraría toda su vida, hoy en día, están siendo ancianos tatuados). Es por eso que, ante tanta locura de tatuajes sin sentido, el Blog de Pavadas ha decidido sacar su línea de tatuajes temporarios que aluden a típicos refranes populares.
martes, enero 27, 2009
Hablemos de los dinosaurios golosos
Los eruditos en el tema se rasgan las vestiduras debatiendo: ¿habrá convivido el hombre con los dinosaurios? El filmauta Spielberg plasmó esta problemática en su controversial película: Parque Jurásico. Allí se presenta la dicotomía de volver a la vida seres que murieron hace muchos millones de años (como decía el doctor ese que parecía Paolo el Rockero, acerca de la teoría del caos) contra el éxito de la ingeniería genética humana, pasando por dilemas morales, creacionales, sexuales (hacían dino-gays) y, por qué no, culinarios. Sí, culinarios, porque en el territorio de lo desconocido surge el interrogante que aqueja hasta los ni
ños más maduros (como yo): Los dinosaurios, ¿se morfarían a un chabón?. A ver, por ejemplo, pequeños y medianos dinosaurios carnívoros, como un Velocirraptor, yo creo que podrían alimentarse de un tipo de 80 kilos, maso, pero ¿un Tiranosaurus Rex? Pensemos en lo siguiente: ¿Qué pasa con los leones?¿Se alimentan acaso de pequeños mamiferos, como roedores? ¡De ninguna manera! El instinto animal busca dos cosas (relacionadas entre sí): alcanzar la mayor saciedad posible con el menor esfuerzo necesario. Esto es, en este caso, lograr ingerir la mayor cantidad de calorías posibles insumiendo el menor gasto calórico necesario. Un león, por lo tanto, buscará un simil-bambi para saciarse. Asimismo, el T-Rex, gastaría sus energías en cazar un Tricératops y no en perseguir durante 10 kilómetros una camioneta para morfarse un flaco. Se declara, por lo tanto, que esta afirmación es una falacia.
ños más maduros (como yo): Los dinosaurios, ¿se morfarían a un chabón?. A ver, por ejemplo, pequeños y medianos dinosaurios carnívoros, como un Velocirraptor, yo creo que podrían alimentarse de un tipo de 80 kilos, maso, pero ¿un Tiranosaurus Rex? Pensemos en lo siguiente: ¿Qué pasa con los leones?¿Se alimentan acaso de pequeños mamiferos, como roedores? ¡De ninguna manera! El instinto animal busca dos cosas (relacionadas entre sí): alcanzar la mayor saciedad posible con el menor esfuerzo necesario. Esto es, en este caso, lograr ingerir la mayor cantidad de calorías posibles insumiendo el menor gasto calórico necesario. Un león, por lo tanto, buscará un simil-bambi para saciarse. Asimismo, el T-Rex, gastaría sus energías en cazar un Tricératops y no en perseguir durante 10 kilómetros una camioneta para morfarse un flaco. Se declara, por lo tanto, que esta afirmación es una falacia.lunes, enero 19, 2009
Hablemos del Triángulo de las Lapiceras
Cuando llega el momento adecuado, uno suele necesitar una lapicera en el baño. Sea para hacer crucigramas, escribir los versos más tristes, dibujar algo cuando viene la inspiración o, simplemente, para usarla como cetro (¿qué sería de un trono sin un cetro?), puede ser muy útil contar con una lapicera en el baño. El tema es que, vez tras vez, me sorprendió que la lapicera que llevé con anterioridad, desaparece a los pocos días. Es por eso que se me dio por pensar que existe una especie de agujero negro para las lapiceras dentro del espacio-tiempo de mi baño (y créanme que no es el inodoro). He buscado dentro de cada cajonera, armario, frasco y frasquito; sobre toda la extensión del suelo (1 metro cuadrado) y estante de vidrio sin éxito. Por eso, ante tal abrumadora evidencia científica, es que he decidido llamar a mi baño el "Triángulo de las Lapiceras".
martes, diciembre 30, 2008
Hablemos de la cuca zombie
Esta mañana me dispuse ser un poco menos mugriento y me metí en la ducha para darme un baño. Al entrar me encontré con una sorpresa: una cucaracha patas para arriba. Antes de sentir cualquier lastima por ella, la empujé con el secador hacia el desagüe. Para terminar con su sepultura, decidí abrir la canilla para que pueda fluir libremente hacia el cementerio de las cucas (la cloaca). Para mi sorpresa, al abrir el agua, el insecto salió corriendo desde el inframundo a toda velocidad, acercándose a mí. En ese momento mis reflejos me llevaron a exorcizarla: tomé el secador nuevamente y la aplasté hasta que expulsó su demonio viscoso de adentro. Ahora me pregunto si se trataba de una cuca zombie o el fantasma de la misma o si, simplemente, estaba tomando una siestita patas para arriba y la desperté de un baldazo de agua fría.
PD: Todavía creo que si el mundo se destruyera, las únicas que sobrevivirían serían ellas.
PD2: Las cosas mas emocionantes suelen suceder durante la mañana, cuando los glucocorticoides están a tope y el cuerpo listo para asimilar glucosa.
PD: Todavía creo que si el mundo se destruyera, las únicas que sobrevivirían serían ellas.
PD2: Las cosas mas emocionantes suelen suceder durante la mañana, cuando los glucocorticoides están a tope y el cuerpo listo para asimilar glucosa.
viernes, diciembre 12, 2008
Hablemos del día de furia
2 Horas de viaje desde Caballito hasta Retiro. Hoy mi bronca va contra:
-El plástico que se rompió del mecanismo del inodoro (esto no tiene que ver con el viaje, pero suma a la causa).
-Los kioskeros que no te dan monedas.
-Los sindicalistas que hacen lo que se les canta y después salen en la tele hablando de derechos.
-Un gobierno de pseudoizquierda que le da poder a esos sindicalistas.
-La gente que te llama al celular mientras estas colgado del colectivo.
-Los colectivos que se hacen muy angostos en el fondo.
-Los que suben/bajan/recorren el colectivo con la mochila colgada al hombro.
-El que cierra la ventana del último asiento (ese que está sobre el motor)
-Las viejas que se desesperan por el asiento que se libera a 20 metros de ellas.
-Las calles angostas del Centro.
-Las calles aún más angostas del Centro por las obras del gobierno de la "H".
-Los que forman cinco hileras en una esquina para pasar por una calle donde sólo entra un vehículo por vez.
-Los que estacionan sobre Viamonte sabiendo que el tránsito es un caos.
-Los que estacionan en doble fila sobre Viamonte sabiendo que el tránsito es un caos.
-Los que estacionan sobre la mano izquieda de Viamonte sabiendo que el tránsito es un caos.
-Aquellos que tocan bocina sabiendo que no tendrá ningún resultado útil.
-Los que se quejan de todo (irónicamente, ahora me toca a mí) y te dicen que en otro país "estas cosas no pasan".
Demasiadas cosas para una mañana de viernes...
-El plástico que se rompió del mecanismo del inodoro (esto no tiene que ver con el viaje, pero suma a la causa).
-Los kioskeros que no te dan monedas.
-Los sindicalistas que hacen lo que se les canta y después salen en la tele hablando de derechos.
-Un gobierno de pseudoizquierda que le da poder a esos sindicalistas.
-La gente que te llama al celular mientras estas colgado del colectivo.
-Los colectivos que se hacen muy angostos en el fondo.
-Los que suben/bajan/recorren el colectivo con la mochila colgada al hombro.
-El que cierra la ventana del último asiento (ese que está sobre el motor)
-Las viejas que se desesperan por el asiento que se libera a 20 metros de ellas.
-Las calles angostas del Centro.
-Las calles aún más angostas del Centro por las obras del gobierno de la "H".
-Los que forman cinco hileras en una esquina para pasar por una calle donde sólo entra un vehículo por vez.
-Los que estacionan sobre Viamonte sabiendo que el tránsito es un caos.
-Los que estacionan en doble fila sobre Viamonte sabiendo que el tránsito es un caos.
-Los que estacionan sobre la mano izquieda de Viamonte sabiendo que el tránsito es un caos.
-Aquellos que tocan bocina sabiendo que no tendrá ningún resultado útil.
-Los que se quejan de todo (irónicamente, ahora me toca a mí) y te dicen que en otro país "estas cosas no pasan".
Demasiadas cosas para una mañana de viernes...
martes, diciembre 09, 2008
Hablemos de las hormigas asesinas
El día de ayer, por ser feriado, lo pasé sentado en mi casa sentado y estudiando (¡una fiesta bárbara!). Mirando el techo encontramos con mi señora madre un caminito de hormigas, simil hormiguero. En tanto ella, ávida de manos, tomo el matainsectos naranja (ese para el hogar) y le tiró reiteradas veces. Resultado de dicha acción, unas cuantas hormigas cayeron despaturradas sobre el suelo. Pasados unos minutos, nuevamente unas hormigas osaron seguir el camino de las anteriores, por lo que, repetida la acción anterior, unas cuantas hormigas volvieron a caer. Por último, viendo la insistencia de éstos insectos, decidimos revisar el techo por su parte superior, viendo que unas cuantas más se encontraban desfilando por ese lado. Así fue que, aumentando la dosis aerosolífera, les tiramos a esas desgraciadas desde arriba. Fue increíble ver la cantidad de hormigas que salieron por la parte inferior. No sé si cientos, pero decenas seguro. Asombrado, exclamé: "Nunca ví tantos bichos juntos", a lo que mi madre se burló reiteradamente de mí. Debo admitirlo, soy una rata de ciudad. Pero lo que más me preocupa no es eso, sino que estos diminutos seres tomen revancha de mí y sea atormentado por sus fantasmagóricos espectros formícidos. "Hormiguicidio", lo calificarían.
PD: Esta historia me recuerda a un flaco que le decían "Raid", porque tenía muertos a todos los bichos.
PD: Esta historia me recuerda a un flaco que le decían "Raid", porque tenía muertos a todos los bichos.
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